viernes, 2 de septiembre de 2011

Petición de Móstoles para ser subsede olímpica en 2020

En esta semana  fue aprobada por unanimidad del pleno del ayuntamiento de Móstoles (PP-PSOE-IU) la petición de ser subsede olímpica en la candidatura de la ciudad de Madrid para los juegos de 2020.
A primera vista, parece que dicha opción es beneficiosa para Móstoles, tanto por la imagen que daría de nuestra ciudad durante los juegos, como por los beneficios económicos que se obtendrían en el desarrollo de las actividades deportivas. Sin embargo, la duda surge en el coste que nos supondría a todos los mostoleños en infraestructuras para llegar a ser subsede olímpica y si los beneficios que se obtendrían por ser subsede olímpica compensan dichos costes.
En este punto, caben mantener dos posturas. Si el desarrollo de las actividades deportivas se desarrollan  en el gran (y costoso) pabellón deportivo que se está construyendo en el polideportivo de Soto, está claro que sería una buena forma de darle utilidad a dicha gran infraestructura, ya que además la inversión ya se está realizando actualmente, y no supondría un gran coste adicional en el futuro.
Ahora bien, si fuera necesario llevar a cabo otras grandes inversiones (aspecto que no es nada descartable), la situación cambia, porque cabe plantearse si de verdad podemos afrontar la inversión en una situación económica como la actual, con los grandes problemas de financiación existente para las administraciones públicas, arriesgándonos por otro lado, a que ocurra a pequeña escala lo que ocurre actualmente en la ciudad de Madrid, donde se han llevado a cabo gran obras en infraestructuras deportaivas (véase la caja Mágica en la ciudad de Madrid), que han ido en detrimento de los polideportivos públicos, que son los que al final los ciudadanos usamos de forma cotidiana.

Con esto, lo único que que quiero decir es que ser subsede olímpica sería una buena noticia para Móstoles, pero es necesario que nos detengamos a analizar (algo que  por otro lado es totalmente lógico y que a veces nuestra clase política parece obviar) si de verdad una ciudad como Móstoles, con una deuda municipal superior a los 100 millones de euros, y con un panorama económico general negativo donde acecha el recorte de servicios públicos, se puede permitir el lujo de ser subsede olímpica con el coste que ello conlleva, dejando de atender otras necesidades de nuestra ciudad. 

En otras palabras, como mostoleño, me ilusiona que Móstoles sea subsede olímpica, pero, analizándolo fríamente, y considerando la situación económica actual, es necesario saber si nos lo podemos permitir, y no dejarnos llevar solamente por la cabezonada de nuestros políticos.

Como se observa en este breve post, se recoge una idea obvia de la cual no haría falta recalcar, consistente en presentar a Móstoles como subsede olímpica si de verdad se puede afrontar económicamente, pero es que a veces, estas ideas tan sencillas son dejadas de lado por nuestros gobernantes, y nos encontramos luego administraciones públicas con deudas monstruosas e insostenibles...

jueves, 25 de agosto de 2011

En agosto también se estudia en Móstoles

El déficit de bibliotecas y lugares de estudio en nuestra ciudad ha sido una constante a lo largo del tiempo, a lo cual se le une en el cierre durante el verano de muchos de dichos centros por vacaciones, quedando únicamente disponible para los estudiantes de nuestra ciudad la biblioteca municipal de Móstoles, así como la biblioteca de la Universidad Rey Juan Carlos.

En estas fechas nos encontramos casos como la biblioteca del centro cultural Caleidoscopio, que tendrá sus puertas cerradas hasta el 12 de septiembre, a pesar de que son numerosos los estudiantes los que tienen que preparar sus exámenes para la importante convocatoria de septiembre que está a la vuelta de la esquina.

También se encuentran cerradas durante el verano las bibliotecas del centro cultural el Soto y del Joan Miró, así como la situada en los antiguos multicines Iviasa en la calle Pintor El Greco, e incluso, la biblioteca de la fundación de Caja Madrid situada en la Calle Simón Hernández, que también tiene cerrada sus puertas hasta el día 29 de agosto.

La existencia de un espacio de estudio es una verdadera necesidad para muchos estudiantes que buscan un lugar tranquilo donde poder concentrarse en una época de exámenes tan importante como son los de septiembre, y por ello, es necesaria la sensibilidad del ayuntamiento ante esta demanda, estableciéndose, al menos, una sala de estudio por distrito (abriendo las salas de estudio de los centros culturales) durante cada convocatoria de exámenes. La educación es un asunto que nos concierne a todos, y se debe establecer por todas las administraciones las medidas necesarias para facilitar un mejor resultado académico.

jueves, 18 de agosto de 2011

Opinando sobre las JMJ


La visita del papa a Madrid con motivo de la celebración de las JMJ han levantado una enorme polvareda (casi irrespirable) de opinión entre los que defienden su celebración y los detractores de ésta. No hay nada más que observar las portadas de los periódicos, o navegar por alguna red social para darnos cuenta de las posturas encontradas existentes entre ambas posturas, cada uno buscando los argumentos que más les convienen para justificar su posición, aunque en casi todos los casos se acaba cayendo en la demagogia pura (veáse los que lo justifican en que el 90% de la población es cristina, pero no tienen en cuenta que el porcentaje se reduce de forma muy notable si tenemos en cuenta solo a los cristianos practicantes, o bien, por el otro lado, los que sacan a relucir el coste de la visita, sin tener en cuenta los ingresos ya sean presentes por los peregrinos, o futuros por la imagen de Madrid, y que muchos de esos costes se producen siempre que hay aglomeración de personas como ocurre en los partidos de fútbol).

En primer lugar, he de reconocer que no soy una persona creyente, sino que me defino como la mayoría de los españoles, agnóstico, aunque si he de añadir que no creo en la iglesia como institución. En todo caso, lo que si tengo claro son mis convicciones de tolerancia hacia el prójimo, y mientras no se atente a los derechos fundamentales de una persona, soy de los que defienden que hay que ser tolerante con los demás, comportándote tal y como quisieras que los demás lo hicieran contigo, es decir, defiendo la convivencia entre todos las personas, lo cual creo también que es lo que la mayoría de los ciudadanos quieren.

Dentro de esta concepción de convivencia no entran, porque además no quieren entran, los fanáticos, ni de un lado, ni de otro. Tan malo es el que quiere imponerte una conducta según su religión, como el que quiere prohibir que se procese unas determinadas creencias, y por ello, es realmente lamentable los sucesos que ocurrieron ayer en Madrid durante la manifestación laica, en donde hubo un enfrentamiento entre digamos, ambos bandos. En la prensa (y dentro de parte de nuestra clase política), según su ideología, no dudan en achacar las culpas a uno u otro lado, intentando alentar un debate que consideran favorable a sus respectivas posiciones políticas, y que en verdad lo único que produce es un deterioro de la convivencia, que es a su vez lo que estos pequeños grupos de fanáticos, tanto religiosos como ideológicos, quieren llevar a cabo.

En todo caso, y fuera de este debate enrarecido sobre la religión al que parece que quieren conducirnos, cabe destacar las excesivas ventajas que se han adoptado a favor de los peregrinos que visitan Madrid en estos días por parte de la administración regional y local, como son la apertura de los colegios y su adaptación para que pasen la noche, las ventaja en los transportes, la gratuidad de la sanidad (esto último parece haberse eliminado)... Aquí, es verdad que como ciudadano cabe enfadarse por el hecho de que las administraciones de Madrid (incluido el ayuntamiento de Móstoles), hayan dispuesto tan a la ligera de infraestructuras públicas como son nuestras escuelas, sin tener en cuenta las diferentes sensibilidades religiosas que existen en nuestra región
Ahora bien, y como he dicho antes, no considero adecuado que esto se use como argumento para un debate antieclesiástico, sino que, como ciudadanos, debemos saber hasta el último céntimo que se ha gastado por la disposición que han realizado de los bienes públicos, y reclamar a su vez a nuestra clase política (que por otro lado tan fácilmente dispone de lo público) cual ha sido uso realizado del dinero público y el total utilizado. En todo caso, el estado, principal garante de la convivencia entre todos los ciudadanos y gestora de nuestro dinero, ha actuado de forma negligente con dichos gastos excesivos, sobre todo en esta época de crisis que nos toca vivir, y no cabe duda que es uno de los detonantes de este debate encendido sobre la visita del papa.

En resumen, defiendo el respeto a la visita del papa como forma de convivencia entre las diferentes creencias que hay en nuestra sociedad, pero en todo caso, el estado, como principal garante de dicha convivencia, debe actuar en coherencia, y evitar que puedan aparecer tensiones sociales por el uso del herario público, independientemente de la existencia de grupos de fanáticos que siempre esperan cualquier mínima situaciones para imponer su postura.  

miércoles, 17 de agosto de 2011

Me gusta el mes de agosto


Me gusta el mes de agosto, y no sólo porque esté de vacaciones tras un duro año de universidad y campaña electoral (que no está nada mal), sino porque cambia de forma notable la calidad de vida en Móstoles. Así por ejemplo, se puede pasear tranquilamente por las calles, se puede encontrar aparcamiento de forma sencilla en casi todos los barrios de nuestra ciudad, no hay apenas tráfico... Sé que se estaría mucho mejor de vacaciones, pero cuando esto no es posible, siempre es consuelo saber que te quedas en la ciudad más tranquilo, con menos agobios, pudiendo descansar de verdad. 

Lo malo es que el tiempo se pasa volando, y cuando queramos darnos cuenta nos encontramos ya en septiembre, con la vuelta a la vida cotidiana con sus atascos, aglomeraciones, falta de aparcamiento.. y aquí cabe plantearse, y ¿no podemos prolongar el mes de agosto?. 
La pregunta así planteada parece una soberana estupidez, pues la razón del aumento de la comodidad de dicho mes se basa en un descenso de la población temporal, pero bien es cierto que se podría trabajar por el camino de conseguir un mayor bienestar de todos los mostoleños adaptando nuestra ciudad a la  población existente.

Partimos de un problema de base, y es una estructura urbana caótica  con enormes densidades de población. Este aspecto es bueno en la prestación de servicios públicos como la educación y la sanidad, pues el coste de su prestación se reduce considerablemente (se llega fácilmente a mucha población con un sólo centro), pero por otro lado aparecen problemas de la aglomeración de la población (como es el mencionado problema del aparcamiento, asunto, que, como se podrá comprobar, me lleva por el camino de la amargura), y aquí es donde el gobierno local tiene la principal obligación de salvar dichos problemas y adaptar nuestras calles a la necesidades de los ciudadanos.

En este punto, es donde la participación vecinal alcanza un punto árgido, pues nadia mejor que los vecinos que habitan en un barrio conocen cuáles son los problemas que más les afectan, y por ello, si queremos de verdad solucionar los problemas de la aglomeración de población, no habría nada mejor que realizar, según mi opinión, una consulta a través de cuestionarios a los propios vecinos sobre los asuntos que más les preocupan, obteniéndose de esta forma datos insesgados que nos permitirán diseñar una solución adecuada a los problemas que indican los vecinos. He de decir que la única consulta que ha realizado el actual gobierno local ( hace unos años) en mi barrio es si pagaría 15000 euros por una plaza de garaje, a lo cual respondí negativamente ( vale más la plaza que el propio coche), y así ha pasado, que cuando han remodelado las calles de mi barrio han quitado la mitad del aparcamiento, agravando de forma notable dicho problema, pero eso dará lugar a otro escrito.

En fin, acabando ya con mi primer post, y después de esta breve  consideración sobre como me gustaría que fuera la actuación de nuestro gobierno local para salvar los problemas cotidianos de los vecinos de nuestra ciudad, solo puedo terminar indicando, como he hecho al principio, que me gusta el mes  de agosto.

martes, 16 de agosto de 2011

Iniciando mi propio blog...


Después de días meditándolo, he decidido dar un paso adelante y escribir un blog personal donde poder expresar mi punto de vista sobre diferentes asuntos, escribiendo principalmente sobre el día a día en mi ciudad, sobre situaciones que han tenido lugar, o aspectos que considero necesario mejorar y llevar a cabo una crítica constructiva.

En todo caso, son asuntos en los que generalmente la mayoría de los ciudadanos nos enfadamos cuando ocurren (véase el mal funcionamiento del sistema sanitario, la falta de aparcamiento, problemas con el ruido...),  pero todo queda ahí, y esto es lo que debemos evitar. Hace falta levantar un espíritu crítico ante la gestión que llevan a cabo los cargos públicos elegidos por todos los ciudadanos para que nuestro sistema democrático funcione correctamente, y desde este blog quiero poner un pequeño grano de arena para conseguir dicho objetivo.

Así pues, espero que mis posts en este blog sirva al objetivo citado, y de verdad, como vecino de Móstoles, pueda expresar lo que muchas veces acaba cayendo en el olvido por la impotencia de poder darlo a conocer.